¿29.200 noches?

La ONCE me invitó hace unas semanas a realizar un taller de fotografía orientado a jóvenes ciegos o con una discapacidad visual grave. Me encanta este tipo de retos en los que termino aprendiendo yo mucho más que los asistentes al taller.

 

Después de haber llevado a cabo un programa como “Cámara Lúcida” en el que trabajé en profundidad con un grupo de asociados a la ONCE durante tres meses, puedo decir que cuento con cierta experiencia trabajando con personas con problemas de visión.

Me gusta mucho que sea necesario ir más despacio de lo habitual y dedicar tiempo a la descripción detallada de lo que se ve en una foto o de un espacio para que lo puedan fotografiar. Sorprende también ver cómo son capaces de sacar el máximo partido del resto visual que les queda. A veces se me olvida que o no ven o casi no ven.

Una parte especialmente bonita del taller ha sido que los jóvenes con discapacidad han sido acompañados por otros jóvenes que no la tenían. Todos al mismo nivel trabajando en la normalización.

El taller formaba parte de las actividades que la ONCE ha realizado con motivo de su 80 aniversario. 80 años o lo que viene a ser lo mismo 29.200 noches. ¿Pero realmente han sido tan oscuras como lo que uno podría pensar? Estos jóvenes me han demostrado que seguramente no.

 
TalleresTomás Correa