Orodha

 
 

El proyecto

Entre junio y julio de 2011 mi hermano Nino y yo viajamos a la región de Mwanza, en el noroeste de Tanzania, a orillas del Lago Victoria. El objetivo era acercarnos a un sórdido fenómeno: los frecuentes asesinatos de personas afectadas de albinismo, perpetrados con el fin de usar partes de sus cuerpos (miembros, lengua, genitales, cabello) en la preparación de pociones mágicas. Estas pociones son elaboradas por determinados curanderos brujos (mganga en swahili) por encargo de clientes a los que se promete habitualmente el éxito en los negocios (en particular, pesqueros y mineros) o la obtención de cargos políticos.

Solo en el distrito de Mwanza se han contabilizado quince asesinatos de estas características desde 2006, año en que empezó este horrendo frenesí criminal.

La presencia de minas de oro y el consiguiente enigma sobre la localización precisa de auríferos se cita como una de las razones que han propiciado la aparición de estas prácticas. Similar argumento es válido también para la actividad pesquera.

La pobreza extrema y una ancestral fe ciega en el poder de la brujería son el caldo de cultivo necesario para estos crímenes.

Durante nuestra visita pudimos entrevistar y fotografiar a distintas personas vinculadas con estas prácticas, ya en calidad de víctimas, familiares, representantes asociativos, curanderos brujos o periodistas.

Hay que añadir que la vida de las personas albinas en la zona es especialmente dura. No cuentan con los recursos necesarios para combatir el implacable sol africano y su esperanza de vida ronda los 30 años.

Como reflejo de nuestras impresiones, elaboramos Orodha; una breve lista de términos swahilis empleados en la comunicación con personas afectadas por albinismo. Mi hermano se ocupó de redactar los textos y yo de realizar las imágenes.

El objetivo del proyecto nunca fue el de denunciar la discriminación o la barbarie, sino otro más personal e íntimo: comprender la irrupción de tal violencia, evitando emitir juicio de valor alguno.